12/12/2018

Running

Hace 2 meses

Running

La Organización Mundial para la Salud (OMS) advierte que aproximadamente un 60% de la población mundial no realiza ningún tipo de actividad física, lo que podría derivar en una serie de enfermedades que afecta a nuestro organismo.

La Organización Mundial para la Salud (OMS) advierte que aproximadamente un 60% de la población mundial no realiza ningún tipo de actividad física, lo que podría derivar en una serie de enfermedades que afecta a nuestro organismo.

La Organización Mundial para la Salud (OMS) advierte que aproximadamente un 60% de la población mundial no realiza ningún tipo de actividad física. Gran parte de ello se debe al predominio de otro tipo de actividades durante los tiempos de ocio y a una proliferación de los comportamientos sedentarios durante las actividades laborales y domésticas.

Así, la inactividad física constituye uno de los problemas más grandes de la salud pública debido a sus consecuencias mortales. En medio de tan alarmante panorama, el running se presenta como una opción saludable para frenar diversas enfermedades. Te detallamos cuáles son:

1. Cáncer 
El Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos, en un estudio que del 2016, demostró que la práctica habitual de una actividad física, como el running, se asocia con un menor riesgo de desarrollar 13 diferentes tipos de cáncer.

El riesgo de padecer algún tipo de tumor se redujo en:
-42% en cáncer de esófago
-27% en cáncer de hígado
-26% en cáncer de pulmón
-23% en tumores renales
-22% en cáncer de estómago
-21% en el de endometrio
-20% en leucemia mieloide
-17% en mieloma múltiple
-16% en cáncer de colon
-15% en cáncer de cabeza y cuello. Así como 13% en tumores en el tracto rectal; 13% en cáncer de vejiga; y un 10% en el de mama.

2. Depresión
La organización mundial Mental Health America describe la depresión clínica como una enfermedad grave y recurrente que afecta física y mentalmente nuestro modo de sentir y de pensar.

¿Cómo interviene el running en un paciente con depresión? Según una investigación de Stanton y Reaburn, tras una cruce de información con otros estudios, a través de la actividad aeróbica de moderada intensidad y supervisada, durante tres veces a la semana, se evidenció una reducción de los síntomas depresivos en los pacientes.

El running es una alternativa de tratamiento económico y está libre de los efectos secundarios de los antidepresivos

3. Alzaheimer
​David Raichlen y Gene Alexander, investigadores de la Universidad de Arizona, estudiaron que el running mejora la conectividad cerebral. Mediante imágenes de resonancia magnética, comprobaron que los cerebros de los corredores de larga distancia poseen mayor conectividad funcional que los individuos más sedentarios. La información que se recoge de los cerebros de los adultos jóvenes, puede tener futuras implicancias en la prevención del deterioro cognitivo relacionado con la edad.

Si bien en la actualidad no hay formas comprobadas de evitar el deterioro mental o la enfermedad de Alzheimer, el informe señala que la evidencia es "alentadora" y los expertos esperan que estos cambios en el estilo de vida puedan llevar a un método más definitivo para evitar la enfermedad cerebral.

4. Beneficios cardiovasculares
​Investigadores de la Clínica- Universidad de Navarra (España) observaron que realizar ejercicios físicos de alta intensidad, propio del running, previene en mayor medida el síndrome metabólico (conjunto de enfermedades que aumentan el riesgo cardiovascular), en comparación con ejercicios moderados o leves.

Por otra parte, una investigación publicada en el Journal of the American College of Cardiology, coincide en los beneficios de correr, pero no en la frecuencia, ya que afirma que corriendo, incluso de 5 a 10 minutos al día y a bajas velocidades, se reduce notablemente el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y todo tipo de causas relacionadas.

5. Diabetes mellitus
​Un estudio afirma que realizar actividades físicas como caminar, trotar o andar en bicicleta, está vinculado con la disminución del riesgo de desarrollar diabetes mellitus y con la disminución de los valores porcentuales de hemoglobina glucosilada A1C. En la actualidad, la evidencia científica sobre el impacto de la actividad física, en la prevención y tratamiento de la diabetes mellitus, se traza como meta promocionar la actividad física como parte fundamental de los esquemas terapéuticos para dicha enfermedad.

La actividad física en pacientes con diabetes mellitus no debería ser de carácter opcional. ¿Qué se recomienda?
-Completar un mínimo de 3 sesiones por semana de forma alternada, sin exceder el plazo de 48 a 72 horas, debido a que este es el tiempo que duran los efectos benéficos del ejercicio sobre el control glucémico.
-Progresivamente, se debe estimular al paciente a alcanzar una frecuencia de 5 veces por semana o más, para maximizar los beneficios.

Ver noticia en El Comercio: DT

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